Estos niveles de contaminación han sido asociados a serios efectos toxicológicos sistémicos que involucran el sistema nervioso, órganos hematopoyéticos, pulmón, riñón entre otros. El daño genotóxico o la capacidad de dañar al ADN, puede ser producido por la exposición a metales y metaloides, provocando aberraciones cromosómicas, abortos, esterilidad y enfermedades genéticas, si el daño es ocasionado en las células germinales, o alterar genes clave que promuevan el desarrollo de cáncer, si el daño es ocasionado en las células somáticas.
El objetivo del presente estudio fue evaluar el daño genotóxico en niños de un año de edad y madres de la ciudad de Oruro expuestos a contaminación polimetálica. Como biomarcador de exposición interna se determinó la concentración de Arsénico (Wagtech digital Arsenator) y cadmio (Espectrómetro de absorción atómica) en la orina de las madres. Como biomarcador de efecto, para evaluar el daño genotóxico, se utilizó el ensayo de micronúcleos en células epiteliales de mucosa bucal (Thomas P, 2008).
Se estudiaron 145 madres con edad promedio de 27 años con un rango de 19-42 años provenientes de la ciudad de Oruro y 145 niños de ambos sexos entre 11 y 23 meses de edad. Se han realizado encuestas para conocer el consumo de frutas y verduras, el consumo de coca, consumo de cigarrillo y bebidas alcohólicas, uso de anticonceptivos hormonales, enfermedades crónicas familiares, entre otras, con el propósito de conocer las variables de riesgo para daño genotóxico.
Los resultados muestran que existe nivel muy elevado de Arsénico en la orina de las madres (promedio 778,7 µg/g creatinina) en relación al límite biológicamente permisible establecido de 50 µg/g creatinina en personas habitualmente expuestas. Por otro lado, se observa daño genotóxico en el 35,2% de las madres y 37,9% de los niños.
Así mismo, se demostró una asociación lineal significativa entre el daño genotóxico de los niños en relación a sus madres, es decir a mayor daño genotóxico de la madre, mayor es el daño genotóxico en los niños, sin embargo no se ha podido encontrar asociación entre la presencia de micronúcleos en relación a la concentración de arsénico y/o cadmio, de las madres, por lo que se puede concluir que el daño genotóxico que presentan los niños es debido al daño genotóxico que experimenta la madre por exposición durante el embarazo y que es transmitido al niño recién nacido a través de la placenta o la lactancia materna, pero este efecto no se explica por los niveles incrementados de Arsénico, sino a la contaminación polimetálica.