Vamos a extrañar a Hugo, su silla en la Academia esta vacía, ya no lo oiremos hablar, con su tranquila palabra, bridándonos aquellas opiniones que con tanto acierto vertía. Hoy nuestro vicepresiente ha partido. Hoy, nuestros ojos están llenos de lágrimas
Personalmente, no extrañare solo al vicepresidente de la Academia, para mí, es la partida de aquel amigo con el que jugué de niño en el colegio Americano, aquel con el que compartí las primeras experiencias de la juventud. Me queda su enseñanza de tranquilizar los momentos de tensión, su apego a las normas sociales, su calidad humana, buscando siempre y en todo momento colaborar con los condiscípulos. Hugo era ese compañero tranquilo, un poco tímido pero que siempre estaba contigo en los momentos difíciles brindándote su apoyo. Pero Hugo también fue más que amigo, fue un Académico destacado, compartimos con el su orgullo cuando fue seleccionado para la beca Patiño, su éxito era también el éxito de todos nosotros, sus compañeros de curso y su colegio. Fueron sus méritos y su dedicación a la pedagogía y a la psicología que lo llevó a merecer la "Palmes Académiques" en el grado de Chevalier otorgado por el Gobierno Francés. La Universidad Mayor de San Andrés también tuvo la satisfacción de tenerlo entre sus docentes, varias generaciones de jóvenes se enriquecieron con sus conocimientos, en esa casa de estudios superiores culminó su labor como profesor Emérito y director de la carrera de psicología. Ese amigo, compañero, condiscípulo y hermano ya no estará más entre nosotros, decidió partir antes, pero este es un breve adiós, muy pronto nos encontraremos querido Hugo, destacado Académico y sobre todo hermano.
Acad. Gonzalo Taboada López